Sé que algún día tendrás una vida hermosa, sé que serás una estrella en el cielo de algún otro, pero ¿por qué no puede ser en el mío?
Estamos hechos el uno para el otro.
Jamás cambiaría mi ser, para poder pertenecer... La mediocridad para algunos es normal, la locura es poder ver mas allá . . . Propia filosofía de vida
Sé que algún día tendrás una vida hermosa, sé que serás una estrella en el cielo de algún otro, pero ¿por qué no puede ser en el mío?
Estamos hechos el uno para el otro.
Con mi viejo nunca tuve mucha relación. Cuando le iba mal porque le iba mal y cuando le iba bien yo tampoco existía.
El camino es difícil, pero gratificante. Aprendí de que material estoy hecha, y hablo más que nada del Alma, de lo etéreo, de lo intangible.
Me cruce con profesores que todo lo saben, que todo conocimiento lo comparten, que toda la alegría multiplican, que toda duda e incertidumbre disipan. También hubo de los otros, pero de esos mejor no hablar.
Conocí la depresión, y la montaña rusa emocional. Y ahí conocí amigas, de esas de oro, que pensé ya no existían.
Pase por la satisfacción de un aprobado, por las risas cotidianas al pasar los días, los meses, los años. Aprendí que no soporto las injusticias, que no sabía quedarme callada, que mi pensar a veces iba generar opiniones contarías. Aprendí a callar, a escuchar, a adaptarme, a soñar con cada libro, a entusiasmarme con cada lector.
Aprendí a amar la biblioteca, a respetar a cada bibliotecario, porque entendemos lo valioso de la profesión y el tesoro de nuestra institución.
Aprendí que el bibliotecario es el Alma de la biblioteca, y la biblioteca el alma de nuestra sociedad y todo lo que aconteció, acontece y acontecerá.
Este año siento nostalgia, emoción, adrenalina, agradecimiento y un sin fin de emociones más al mirar atrás y ver el camino recorrido.
Me dicen desobediente, por siempre expresar lo que pienso,
por declararme en contra de las injusticias,
por manifestarme en desacuerdo cuando son imparciales.
Sí. Si decir lo que creo, aunque siempre con respeto, es desobedecer ¡soy tan desobediente!
Buscando la libertad
no me siento libre
no se si el entorno
o mis propias estructuras mentales que me intensifican la sensación de encierro...
La biblioteca para mi es ese lugar de inclusión, de todos y para todos. La biblioteca es ese lugar donde desafío mis propios límites, donde estoy al servicio donde me relaciono con personas que si no quizá no lo haría, donde salgo de mi mundo para prestarle atención a un otro. La biblioteca es mi lugar feliz 💫